lunes, 11 de septiembre de 2017

PALINCHÓN: EL ÁRBOL DE LA MUERTE

José Antonio Pulido Zambrano
Individuo de Número de la Academia de Historia del Táchira

Hojas de Palinchón Blanco (Foto: Archivo Fundación Pulido).-

Mi madre siempre ha sido una mujer temerosa a los designios de Dios aún así los acata y obedece.
Pero existe otro temor en mi madre y ese miedo se manifiesta cuando le dicen u observa un árbol, al cual en San José de Bolívar recibe el extraño nombre de Palinchón. Ese miedo viene de niña, cuando siendo apenas una infante vivió una mala experiencia con este árbol.
Mi madre dice: "Los abuelos comentaban que era mortal quien no conociera el palinchón y se colocará debajo de él a echarse una dormida de tarde".

Hojas de Palinchón Blanco (Foto: Archivo Fundación Pulido).-

Según testimonios de campesinos y labriegos de la aldea Los Paujiles su nombre se debe a que quien toca este árbol se empieza a hinchar. En la aldea Río Azul se le llama Palo Hinchón.
La ciencia le ha dado el nombre al Palinchón con el término científico; Mauria Puberula. Es un árbol que causa irritaciones en la piel, se observa cerca de las plantaciones de café y en las laderas montañosas. En San José de Bolívar hay dos tipos de Palinchón, el blanco y el negro. Dicen que la exposición al Palinchón Blanco es más terrible y doloroso que el del Palinchón Negro.

Hojas de Palinchón Negro (Foto: Archivo Fundación Pulido).-

Existen campesinos que parecen inmunes a este árbol mientras otros se hacen del mal del Palinchón con tan sólo observarlo de cerca o exponerse a él por una corta duración de tiempo.
Es creencia sobre todo en la aldea San Rafael que el simple contacto con este árbol produzca hinchazón en el cuerpo y de fiebres altas (calenturas).

Hojas de Palinchón Negro (Foto: Archivo Fundación Pulido).-

jueves, 24 de agosto de 2017

EXPEDICIÓN AL CERRO DEL TAMPACAL EN LA ALDEA LOS PAUJILES

Por: José Antonio Pulido Zambrano

José Antonio Pulido Colmenares y su abuelo Pedro Pulido
a la entrada del cerro del Tampacal - Aldea Los Paujiles.

La aldea Los Paujiles del municipio Francisco de Miranda no deja de sorprendernos con su belleza natural y su historia. Hoy 24 de agosto del 2017, nos dimos a la tarea de conocer el viejo camino real del sitio y de obligada visita el camino de Los Indios para llegar a la montaña El Lajón por el cerro conocido como El Tampacal
En esta ocasión que mejor guía que mi padre Pedro Pulido, quien aparte del viaje nos llevó a otro viaje, el de la memoria. "Este era el camino de don José Mora, el medico hierbatero de la aldea, subía todos los jueves a la montaña a hablar con los espíritus de los indios que moran en esta montaña" - así inicio el relato mientras nos conducía montaña adentro al viejo camino. Un camino que sólo puede existir en sus recuerdos, ya que la maleza lo ha devorado por completo. "Con la construcción de la carretera en la aldea por allá en 1963, el viejo camino empezó a morir, hoy sólo quedan migajas de él" - sentencia mi padre mientras mira a través de los ojos de su infancia. 

El viejo camino de don José Mora - Aldea Los Paujiles.

A las diez y tres minutos de la mañana partimos de la finca del abuelo, remontando montaña por la sombra - si se puede calificar - del viejo camino que nos llevaría a nuestra aventura.
El clima hoy esta fresco. "Espero y no nos llueva" - dice Don Pedro. El camino esta lleno de lodo, pues agosto es un mes de invierno en esta zona. De vez en cuando miro hacia abajo y cada día admiro más a nuestros ancestros por haber vivido en estas altitudes. San José de Bolívar en la lejanía parece un pesebre y en efecto el andino realiza sus pesebres en una montaña con casas en cerros que muchos dicen es imposible de vivir, pero no, el riobobero ha logrado domar estas montañas agrestes. El río Bobo como una gran serpiente baja por el valle aledaño.

San José de Bolívar visto desde el camino de Los Indios.-

El río Bobo se ve en la lejanía discurriendo el valle como una gran serpiente.

Después de casi veinte minutos de travesía llegamos al lugar donde en el pasado estuvo la casa de don José Mora, el médico de la aldea que curaba a sus pacientes por ser conocedor de las diversas plantas medicinales que se daban en la montaña, allí al lado había un trapiche.

Lugar donde estuvo la casa de don José Mora, hoy es un potrero.

Allí Don Pedro recuerda que don José Mora era un hombre muy servicial, y a pesar de la lejanía era mucho la gente que le visitaba. Curaba casi todos los males. La casa era la típica campesina, con aposento y fogón, un cuarto y una sala, sala que funcionaba como cuarto para las visitas. De allí iniciamos el recorrido a la montaña observando variedad de flora en la misma.














Llegamos al cerro del Tampacal a las 10:57 am., en el camino recorrido me sirvió para recoger muestra de nuestra fauna y fotografiar elementos de la naturaleza nuevos para mí. Don Pedro iba adelante abriendo camino, pues la idea era llegar a la montaña de El Lajón, pero teníamos como enemigo la inminente lluvia y una densa neblina que empezaba a abrazar la montaña donde nos encontrábamos. Él nos decía: "El nombre de este cerro se debe a que aquí existió mucho árbol de Tampaco".

Árbol El Tampaco.-

Con mi padre don Pedro Pulido.-

"El árbol de dos corazones" - señala don Pedro Pulido.-

Los campesinos de la zona marcan el camino con cruces y espirales como este.-

Algo característico de este lugar fue un olor constante como a tabaco o menta en toda la vía selvática. El algunas partes del camino vimos algunos arboles cortados y otros marcados con cruces y espirales, don Pedro dice que esas son señales que se colocan en el camino para no perderse en la montaña. También me llamó la atención no ver aves en la zona, salvo algunas arañas, caracoles de tierra llamados "guaruras" y un extraño insecto que nunca había visto en mi vida, tanto el caracol y el insecto estaban sin vida.


El historiador y explorador José Antonio Pulido Zambrano.-


El totumo de los indios, es un fruto grande de unos 15 centímetros de largo.-


Bajando del cerro del Tampacal.-

Don Pedro va adelante abriendo caminos...

A las 1:05 pm., don Pedro sugirió que bajáramos ya que empezó a bajar la neblina y el camino viejo lo había devorado la selva, por lo que era difícil encontrar llegar al borde que nos llevaba al Lajón de Los Indios.

La linea roja marca el recorrido de hoy.

Mi hijo José Antonio llegando del cerro del Tampacal.-

Para un botánico del futuro que quiera estudiar la flora del cerro el Tampacal aquí le dejo las plantas recogidas en nuestro recorrido:

Hoja de Palmito.-

Hoja de falso Palmito.-

Flor de agua o "Flor Babu".