miércoles, 16 de agosto de 2017

EXPEDICIÓN A LA QUEBRADA DE LOS INDIOS

Por: José Antonio Pulido Zambrano
Individuo de Número de la Academia de Historia del Táchira.-


En los últimos meses los he dedicado de lleno al libro LOS BABUKENA, un trabajo de etnografía dedicado al pueblo aborigen que según testimonios estuvo ubicado en esta zona andina, hoy denominada municipio Francisco de Miranda, capital; San José de Bolívar.
Son pocos los vestigios arqueológicos "in situ" que existen, salvo algunas toponimias que nos hacen soñar en una búsqueda a veces infructuosa, pero que no detiene ese ímpetu nuestro por llegar a resolver el misterio.
El camino para acceder a la quebrada de Los Indios queda como a cien metros de la entrada principal del Ancianato de la aldea Los Paujiles. El camino esta por la carretera principal que va de San José de Bolívar a La Grita.
La quebrada de Los Indios esta ubicada en la aldea Los Paujiles. El camino habría de llevarnos a la quebrada. Mi hijo me acompañó en este Viaje maravilloso. ¿Por qué no ir por la quebrada La Paujilera? Optamos por ir por el camino y no por la quebrada La Paujilera, ya que este camino remonta dicha quebrada y nos permitía una mejor visión de la zona a estudiar.

TEXTO EN CONSTRUCCIÓN

domingo, 13 de agosto de 2017

EL ZANGANO O BRUJEADOR EN SAN JOSÉ DE BOLÍVAR

Por: José Antonio Pulido Zambrano
Individuo de Número de la Academia de Historia del Táchira


El Zangano o brujo de Los Andes venezolanos.-

El Zangano o Brujeador de la montaña es un personaje del folclore riobobense, es una versión del brujo, un hombre que usa la magia negra o brujería para perseguir a las mujeres de la zona.
La mujer campesina siente cierto pavor y temor por aquellos hombres solitarios que le persiguen y lo tildan de "zangano".
El historiador Local Lubín Pulido considera que este personaje "es un representante fiel de la maldad en el pueblo, es una especie de hechicero que juega con maleficios para hacer daño a las personas, en especial a mujeres y niñas puberes, es una especie de depredador sexual que usa poderes de lo sobrenatural".
El Zangano esta asociado a la Magia Oscura y el profesor Horacio Moreno cree que "es un bicho raro que hace el Mal de Ojo y ataca a las mujeres solteras, que por lo general viven solas".
Las mujeres solas son las más vulnerables a esta criatura de la noche que usa la piel de un hombre para realizar sus actos demoníacos.
Don Pedro Pulido Parra dice que "el zangano parece perseguir a las mujeres sin pareja y viudas"
Este brujo posee el control y poder sobre las fuerzas del mal, usan el Libro de San Cipriano, el cual es el patrono de los brujos, con este libro invocan al Diablo y realizan sus sacrificios con gatos negros para buscar el hueso invisible que les permite volar y metamorfosearse en zamuro u otros animales de "mal agüero".
Dicen que la persona que es atacada por un zangano empieza a chuparse y si no se le coloca una "contra" puede llegar a matarla con el Mal impuesto, ya que se cree que las mujeres van siendo disecadas desde adentro, desde el vientre (generador de vida) donde el zangano coloca su nido y el sapo que es incrustado en su cuerpo se empieza a alimentarse de ellas.
Las mujeres que son atacadas por el "zangano" visitan a un médico brujo o hierbatero quien las manda a dar una serie de baños con algunas plantas y les hace una "contra" en una bolsita de terciopelo rojo que deben colocar entre la ropa interior. 

sábado, 15 de julio de 2017

SAN JOSÉ DE BOLÍVAR VISTO POR EMILIO CONSTANTINO GUERRERO


Emilio Constantino Guerrero.-

El escritor griteño Emilio Constantino Guerrero visita a San José de Bolívar en el año de 1902 a 1903, estaba compilando material para su libro El Táchira Físico, Político e Ilustrado, publicado en 1905 con el apoyo del gobierno del General Cipriano Castro, en dicho texto dejó escrito lo siguiente:

SAN JOSE DE BOLIVAR

Esta es también una población incipiente. Tiene un templo, casa cural, una plaza y algunos establecimientos comerciales. Las calles están bien delineadas y el llano en el cual está asentado el pueblo, tiene espacio para una gran ciudad.

La temperatura es de 15 grados centígrados, por término medio ; el clima, muy sano; los campos bellísimos y muy bien cultivados; la gente, laboriosa; y el municipio todo tiene dos mil cuatrocientos setenta y ocho habitantes.

ORIGEN DEL NOMBRE DE LA ALDEA LOS PAUJILES

Por: José Antonio Pulido Zambrano
Editor revista Riobobense

La aldea Los Paujiles es una de las más hermosas y turísticas que posee el municipio Francisco de Miranda del estado Táchira. Se le ha considerado una Mérida en miniatura, con uno de los mejores climas de la zona. Allí aparte de ser una zona de ganadería de altura, es tierra fructífera para rubros como: Yuca, frijol, limones, higos, tomate de árbol, zanahoria, papa, guineos, cilantro, ñame, ocumo, apio y el merey.
Su nombre oficial como aldea se debe a don José Domingo Pulido Zambrano, quién trajo el primer santo patrono a la aldea, la imagen de San Isidro, que hoy reposa en la iglesia del pueblo. Esto lo podemos leer en la revista "FUTURO", N° 3 del 12 de octubre de 1946, órgano divulgativo del "Centro de Exalumnas" de San José de Bolívar bajo la dirección de la maestra Ana Manuela Paz, en la página 6 de este medio de publicación se lee:

"La aldea Los Paujiles, nombre que a principios de siglo lo dio don Domingo Pulido cuando trajo por el páramo a la nueva aldea la imagen de San Isidro Labrador, esta aldea de tierras feraces por donde esta el camino real para comunicarse con La Grita, tierra donde se cultiva la cebolla y poblada de arboles de guayabo, guamo, caracolí, limones. Zona en algunos lados poblada de palinchones y bayos, en la quebrada de Los Indios se han encontrado piedras de moler maíz que se presumen sean indígenas". 

Por mucho tiempo se ha creído que su nombre se deba a que en el pasado esta zona estuvo poblada por el ave "Paujil, copete de piedra" y es la versión oficial que se posee al respecto.


El Paujil copete de piedra.-

En nuestras ultimas investigaciones, hemos logrado dar con la lectura del manuscrito VIAGE A LA AMÉRICA de Fray Iñigo Abad y allí en el folio 31 - A, se lee lo siguiente, que pudiera abrirse al debate de que esto nombre sea aún más antiguo en la zona:

"No es menos útil, y sabrosa la fruta llamada Pajui; en tierra firme Merey, y entre los indios Caracoli, nace de un arbolito pequeño y desparramado, su figura, y color como las manzanas, unas de verde claro, otras verdes, y encarnadas, y otras del todo encarnadas... esta fruta suelen algunos cocerlas y fermentada toma color y gusto de vino". 

Por lo que no hay nada de extraño que Los Paujiles, también pudiera ser en época de los pueblos originarios conocida como un "lugar rodeado de Caracolí o Paujis".-



Pajuil o Caracolí.-


Pajuil o Caracolí.-


Pajuil o Caracolí.-

lunes, 10 de julio de 2017

LA HISTORIA DE PACHECO, EL HOMBRE DE LOS PARAMOS.-

Por: José Antonio Pulido Zambrano

En nuestro país, el nombre de "Pacheco" ha estado relacionado con el frío, decir "Pacheco" es sinónimo de frío y siempre se alude a él cuando llega diciembre, por lo menos, es el caso de mi pueblo San José de Bolívar. Cada pueblo de Venezuela tiene su explicación del personaje, aquí les dejó lo que me contó mi abuela María Isabel Zambrano, cuando yo era apenas un niño de ocho o nueve años y me encantaba oír sus historias.


El Pacheco (Colección de Ricardo Ramírez Francisconi).-

Al llegar diciembre y la navidad al pueblo era común que escucháramos a los adultos:

- ¡Que frío tan arrecho, ya llegó Pacheco al pueblo!

Y nosotros preguntábamos quién era Pacheco. Y la abuela decía "ese es un frío que se le mete a uno en los huesos".
Una tarde, de esas de tomar café con pan tostado, la abuela en su memoria ancestral nos dijo:

- "Hoy les voy a decir quién fue Pacheco, yo no lo conocí, pero escuche a mi padre que cuando el vivió en Los Paujiles, en el sector de Boca de Monte, era común en los primeros días de diciembre ver pasar al pueblo de San José de Bolívar un arriero que venía de Tovar, vía La Grita, a vender sus baratijas en el poblado. De allí que los niños al llegar este señor lo rodeaban en la plaza para ver que caramelo tenía para venderles por un centavo. Allí se dejaba escuchar en la voz de los más viejos, clientes de este arriero de mulas y comerciante del páramo: 

- Ya bajo Pacheco.-

- Epa niños ya llegó Pacheco al pueblo.-

Con el tiempo esta frase fue quedando en la memoria colectiva y se relaciono con el frío y la llegada de la Navidad y con el tiempo Pacheco fue sinónimo de frío y niebla, fue así como surgió ese personaje que hoy sigue vivo en ese friíto de las madrugadas cuando vamos a las misas de aguinaldo".

Así culmino aquella tarde mágica con mi abuela y nos dejo de regalo tan hermoso relato, nacido de la oralidad o de su gran creatividad, desde ese día vimos la navidad con otros ojos y atentos en las madrugadas ante la pisada de una bestia mular, pues, podría tratarse de Pacheco que había vuelto al pueblo.-

sábado, 8 de julio de 2017

HISTORIA DEL SANTO CRISTO DE LA GRITA

Por: Eufemia del Socorro (Ramona) Pulido Parra.-


Recuerdo que mis abuelos allá en La Grita nos decían lo milagroso que era el Cristo. La abuela Bonifacia Belandria en esas noches de magia que se daban en la ciudad que grita su silencio nos relataba de memoria la historia de la imagen.
Decía la abuela que hubo u gran terremoto en el año 1610 que acabó con toda la ciudad de La Grita, la Atenas del Táchira. Debido a esta catástrofe todos los pobladores se fueron a las aldeas más cercanas, y entre ellos, los frailes franciscanos.
Los frailes se fueron a Tadea, una idílica comarca cercana a la derruida ciudad, allí llegaron a una casa de campo, donde hoy esta una capilla en honor al Santo Cristo. Allí de manera improvisada Fray Francisco levantó un taller donde ofreció al todopoderoso construir una imagen de Jesús Crucificado para que no volviese a castigar a la ciudad de La Grita con terremoto de esa magnitud.
Empezó Fray Francisco su bella obra la cual le llevó bastante tiempo por lo grande que era la sagrada imagen, pero al llegar al sagrado rostro - decía la abuela Bonifacia -, no podía darle la forma exacta de la cara por lo que les contó a sus hermanos de la Congregación que pensaba hacer otra imagen pues esta no lograba concluirla a lo cual el resto de sus hermanos franciscanos le pidieron no desfallecer y se entregara a la oración y le pidiera al todopoderoso que le ayudará a terminar el rostro de la sagrada imagen.


Bonifacia Belandria de Parra

Fray Francisco oró y parece que entró en éxtasis y se adentró al mundo de los sueños, él empezó a escuchar ruido y bulla en su taller, pero en sus sueños se veía hablando con Dios. Tal vez pensó en su epifanía que sus hermanos estaban trabajando en las puertas de la capilla y se dirigió al taller donde pudo ver a dos hombres de cuyos trajes irradiaba una luz diáfana, no recordó más pues aquella luz le cegó por completo.  
Al despertar encontró terminado el rostro del Señor y la noticia se corrió como pólvora de que ese milagro había sido producto de los ángeles.
Fray Francisco dio gracias a Dios por haberle concedido su petición, el Santo Cristo desde ese día se hizo el protector de La Grita.
La madera de la cual fue hecha la talla había sido cortada en Tadea y todos decían: - "Una imagen construida por una mano humana y terminada por la Divina Providencia".
Los milagros son incomparables, hoy día devotos de toda Venezuela le tienen mucha Fe y el día 6 de agosto es su santa procesión.
Hace años escribí los siguientes versos:

VERSOS AL SANTO CRISTO DE LA GRITA

Santo Cristo del rostro sereno
 de La Grita o Divino Pastor
de la senda tu luz ilumine
y al altar nos llevé con amor.

Peregrino de todos los rincones
y devotos de todas regiones
siempre extiende los brazos abiertos
siempre da tu buen corazón.

Por los montes y valles andinos
mil senderos conducen a ti
aunque lejos este nuestro pueblo
siempre el espíritu estará junto a mí.

Padre eterno creador del Universo
ahora y para siempre es bendito y poderoso
gracias por tanto amor a la humanidad
nos unimos en oración: Tu eres milagroso.

martes, 4 de julio de 2017

LA MAGIA DEL SEÑOR IGNACIO CHACÓN

Por: José Antonio Pulido Zambrano
Editor de la revista Riobobense


El Señor Ignacio Chacón

La infancia dicen que es la mejor época y yo estoy de acuerdo con ello. Viví una niñez maravillosa en mi pueblo San José de Bolívar, y en esa infancia tengo gratos recuerdos de la gente que me ayudó a construir mi mundo de escritor. ¡Como olvidar a Víctor Noe y sus inventos estrambóticos! ¡Como olvidar a Heriberto Quesillo y su armónica o sus juegos de azar en las ferias! ¡Como olvidar a Luis Cerote y su incursión dentro de mi casa con sus caballos! ¡Como olvidar a Agustín Méndez en su trabajo diario! No tengo otro recuerdo de Agustín que el de verlo trabajar en la peña de la cuchilla. ¡Como olvidar a don Heriberto Rosales y las dos únicas casillas de teléfono en el pueblo, recuerdo que en mi casa habían colocado el ultimo telefono y nos habían asignado el número 87! Debíamos marcar a casa de Don Heriberto para poder hablar a otra persona y en la espera, don Heriberto le preguntaba a uno por la familia, el estudio y solía echar tal cual chiste.
Y así como estos, paren de contar los personajes de mi pueblo que conocí de niño, como el caso de Stanislao, quien tenía una venta de pescado frente a la casona de Doña Carmen, que también vendía pescado (Bocachico) y los niños solíamos cantarle en coro: 

¡Stanislao, Stanislao, hueles a pescao!

Pero este escrito va a una persona correcta, servicial, amigable, como lo fue el señor Ignacio Chacón. Con él recuerdo que mi papá me compró unos zapatos felinos pues estaban de moda los Thundercats, y esos zapatos para la época ero lo más grande y máximo que uno podía tener. O unas botas de caucho, corte bajo, color negra, que mi señor padre compró pues según él ya tenía la edad para labrar el campo. 

Y así fueron muchas cosas que compramos en aquella bodega, viene a mi memoria los reloj marca Casio, de plástico, que para uno de niño en ese tiempo eran eternos, con dos botones, uno para ver la fecha y con ese reloj por primera vez sentimos los niños de San José de Bolívar lo eterno que es un minuto cuando oprimíamos el segundo botón y empezábamos a contar los segundos para que tocaran el timbre de la escuela y poder irnos a nuestra casa.
Siempre lo visite ya siendo yo mayor a comprar chocolates Savoy, él como siempre con su buen genio y magia nos atendía en su bodega detrás del mostrador y es algo que aún hago cuando visitó el pueblo, sólo que quién atiende ahora es uno de sus hijos. 
Días atrás me enteré de la muerte del señor Ignacio y recordé lo más significativo de él cuando uno entraba a su bodega y después de comprarle un caramelo uno esperaba los vueltos y él tenía por costumbre darle a uno la moneda y que cosas, donde él la colocaba nunca aparecía, sino en otro sitio, y para uno, un niño con una efervescente imaginación veía en aquel acto de magia todo un prodigio y yo le decía a mi mamá:

- El señor Ignacio es un Mago.

Hoy después de adulto he tenido la ocasión de ver muchos actos de magia, muy sofisticados los últimos, el cine nos ha inundado con las proezas de Harry Potter, pero ninguno de estos eventos ha logrado despertar en mí "el asombro" de las desapariciones enigmáticas de las monedas en la vidriera del mostrador de la bodega del señor Ignacio.


Ignacio Chacón, hombre bueno de mi amado pueblo San José de Bolívar.