lunes, 11 de enero de 2010

GÉNESIS DE SAN JOSÉ DE BOLÍVAR


El principio... 

Al principio de todo existía un verde valle cubierto de extensa vegetación, ríos y lagos cristalinos y en el centro del valle estaba el árbol de la vida, el árbol madre...

Con el tiempo sólo los indígenas babuquenos vagarían y vivirían en ese valle. Todo era muy bonito, paz, quietud, el cantar de las aves, el murmullo del agua, el silbido del viento, la furia del trueno y del cielo todo. Esto era el ruido de este valle. Un valle que nació entre las montañas de los paramos de los Andes.
Muy pocos eran los que allí vivían, no existía la maldad. Todo era el compartir. Las personas de este valle tenían el alma de un niño, eran inocentes, llegó la conquista y muchos de ellos murieron. España había conquistado el nuevo continente. Desde ese día todo cambio.
Al principio el hombre conquistador tomó posesión del cielo y la tierra. Dejó la tierra desierta y sin nada, los abismos se cubrieron de tinieblas y el espíritu de Dios aleteaba sobre la superficie del lugar de las aguas (Babú).
El valle empezó a cambiar, todo era distinto. Llegó a la región un gran hombre, todo un señor estudiado en letras y se adueño del mismo. Don Antonio Bernabé Noguera se hizo el Dios y el Diablo del valle. Enseñó a los nativos a decir luz al “Día” y a las tinieblas “Noche”. Atardeció, llegó la noche y volvió amanecer, el primer día.
El primer día nació y se creó una población en Babú, ese día llegaron al valle la familia de los Noguera, la dinastía del poder. Corría el año 1785. Con ellos llegó la fuerza, la política y la maldad.
El segundo día llegó la aristocracia, los verdaderos mantuanos, se aparecieron en el valle los Pulido y con ellos llegó la pulcritud, la elegancia al pueblo, los primeros maestros de Letras. Era el año 1800, en 1813 llega Don Florentino Pulido con su esposa Casimira Ramírez, allí nace la saga de los Pulido. El segundo día también apareció la familia Vivas, con ellos venía un sacerdote, el reverendo Casimiro Mora, ellos trajeron el culto y la religión, corría el año 1805. Sobre un cementerio indígena se construyó la primera capilla a Dios.
El cuarto día estalló en el país las revueltas y guerras civiles y al pueblo llegó la familia Contreras, y con ellos vino la autoridad. Son los días de la guerra federal.
El quinto día llegó al pueblo un circo, los primeros salones de juego, con ellos venían los Peñaloza y los Roa, gente muy alegre.
El sexto día se apareció en el pueblo una familia muy extraña, hijos del sol fueron llamados, eran los Francisconi que se instalaron en el lugar llamado La Colorada.
El séptimo día se apareció una familia forjadora de trabajo, y con ellos empezó a formarse el pueblo. Ellos eran los Zambrano.

Así fue creada por obra del espíritu de la conquista la población de Babú, que más tarde llevaría el nombre de San José de Bolívar.
Las neblinas jamás opacaran las paginas del pasado de la tribu Babuquena. Su espíritu es el alma celestial de este valle.

(De las Crónicas de Simusica, en el libro de las aguas, I manuscrito). José Antonio Pulido Zambrano.